ATARDECER
El sol en el ocaso se esparce ya despacio
y su lumbre fogosa se despide ruidosa.
Mientras los nubarrones oscurecen la estancia,
que apacible descansa y entre nubes mezcladas
la luna se levanta con mágica fragancia.
Los prados se conjugan: unos cantan ruidosos,
unos son silenciosos, otros son tenebrosos.
A lo lejos el paisaje está altivo y radiante;
mientras que en la playa se acelera el oleaje.
Una voz de silencio : murmurona e insaciable;
indescriptible y mística va estinguiendo la tarde
y al pasar por la senda donde un día me amaste
renacen los recuerdos ; tu sentir, tus desaires;
tu amor que fue tan puro , tan noble , tan cobarde,
que lo dejaste ir como se va la tarde.
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